Tatartaker
Cambios.
Y ahora no me despierta nadie: pongo el despertador del celular y el de la radio del iPod. Ya no tengo esas ganas de comer desesperadas de antes. Ya no uso guantes. Hay días en que me da la cosa y no me baño (claro, esos días los paso en mi casa). Perdí la capacidad de juntar dinero. No tengo ganas de estudiar. No siento lo mismo al escuchar "Gisele" de Afterfeedback. No me dan ganas de bajar discos nuevos. No me dan ganas de ir a comprarme música nueva. No tengo ganas de cambiarle la música al iPod. Soy más tolerante todavía. Cada día tengo más desordenada mi pieza. Cada día...... Ah, filo, me hice un mohawk.
Entropía... en mi pieza.
¿Qué lección deja esto? Fácil: no ordenes nada, todo tiene al desorden, la forma más estable en el universo. Aunque, si ordenas, te encotrarás con grandes sorpresas. Yo encontré un trabajo de la básica, donde trabajé con Helen elizabeth Pinto Cavieres. ¿Quién es? Una de las cuatro mujeres que me ha dejado marcando ocupado en esta vida. Y de las 4, solo 2 saben eso...
Soy.
Soy el esqueleto que está al acecho en tu armario. Soy el goteo que nunca deja tu grifo. Soy el chacal que se alimenta de tu basura. Soy el espantapájaros que cuida la cosecha de mi gente. Soy el zorro protegiendo a su familia. Soy el lobo en las sombras que nunca ves. Soy el hoyo en tu paraguas que te muestra la lluvia. Soy el gato que en un momento juega y al otro te ataca. Soy tus sueños frustrados. Soy la venganza hecha materia. Soy el pito en la oreja de varias personas.Día viernes, 21.39
Estación Cumming. El guadia del metro encuentra al hombre tirado en el piso. Da aviso a los carabineros. Por fin, luego de tanto tiempo, aquel hombre fue el primero en algo.
Día normal (monotonía asumida).
Son las 6.00 AM. Suena la alarma de la radio. Despierto con Amatory. "Dame 10 minutos más, iPod" digo, medio dormido todavía. 10 minutos despues suena un tema de Lamb Of God. Me levanto. Con los ojos entreabiertos busco la ropa que me pondré. Para mi sorpresa, solo ropa negra en el closet (¿por qué será?). Tomo la toalla y parto al baño. Me empeloto (no creo que me bañe con pijama) y me meto a la ducha. Regulo el agua. Ojalá fría, para despertar. Salgo de la ducha y me siento, con la toalla encima del cuerpo. Luego de secarme por la acción del género "chupa-agua", me visto. Me lavo los dientes. Parto a mi pieza a terminar de vestirme. Me quedo un ratopega'o, escuchando jazz. Apago la radio y parto a tomar desayuno: tostadas recien hechas y leche, cortesía de mi abuela (muchos defectos tienes, Raquel, pero puta que cocinas rico). Parto al baño (este hábito lo engo desde que nací: acostumbré a mi organismo a que despues del desayuno debo "evacuar") y me informo del acontecer nacional. Salgo del cuarto de aguas y me dirijo a la pieza. Pesco el iPod, le pongo la carcaza y me lo chanto al bolsillo. Audífonos a las orejas. Pesco alguna chaqueta que tenga a mano y me la pongo. Me chanto la mochila en la espalda. Salgo. En el camino me pasan la plata pa'l día. Abro la puerta y camino, camino, camino... y llego al Metro (estos son 15 minutos). Bajo y me coloco donde me he colocado desde que conocí a cierta persona. espero algún tren medio vacío. Me voy. Estación Baquedano, lugar de combinación con Linea 1. Esa frase es lo único que logra entrar a mis oidos, protegidos con buen Metal de asqueroso reggeton y las cebollentas canciones de los artistas románticos. Linea 1, dirección San Pablo. Estación Central. Salgo y llego a la USACH, la universidad que me aguanta. Camino hasta mi facultad y me encuevo en ella hasta que tenga clases. Clases. Clases. Juguito donde "El Naturista" con mi amiga Claudia. Le compro una trufa a la Negra, porque se que las ama. Clases. Almuerzo. Me voy con la An a comprar algo o, simplemente, me como mi naranja. Clases. Laboratorios. Fin de clases y laboratorios. Nuevas tareas para hacer en la casa. Voy a dejar a la Andrea a su casa. Me voy a la mia. Baquedano, lugar de Combinación con Linea 5. Llego a mi estación de destino. Camino. Me detengo en el "Punto y Coma". Ya saben lo que pido. Como y parto pa' mi casa. Llego y tomo once: té y algun resto de comida. Me meto a mi PC. Un montón de cosas por hacer. son las 1 de la madrugada y trato de seguir en pie. Mejor me acuesto. Apago todo y dejo programado la radio para que toque jazz por una hora. Me duermo.Son las 6.00 AM. Suena la alarma de la radio...
Y el hue'on... FUMA.
Recuerdo ese día CASI completamente. Creo que ahí comenzó todo. Creo que ahí se empieza a desmoronar mi mundo. Pero no por culpa de alguien, sino por todas las cosas que he llevado en esta "mochila" por 22 años. Siempre viví apoyado en mi mismo como único ser de confianza. Por un lado eso me hizo más fuerte que el resto. Por otra lado, me hizo antisocial y un poco indolente. Creo que, dentro de los cánones impuestos por el mundo, no pego ni junto en ningun la'o, salvo con algunas personas que, por casualidad, son amigos.Día de lluvia, día de jazz, día de stress debido a la carga que me brinda la universidad. Iré a prender un fumarro. El cigarro me mata de forma periódica... solo fumo cuando me siento vivo, para recordar mi estado transitorio.
Primera entrada: ¿Por qué hice esto?
A veces, como "pa' relajar la vena", me gustaría contarle mis cosas a alguien, pero, con cue'a, tengo tiempo de ir a algun lado. Creo que he contado el 60% de mi vida, pero el problema es que he contado pequeñas porciones a distintas personas.Ya, desahoguémosnos. Hace algun tiempo, luego de estar casi 3 años en una relación, terminé con mi pareja. ¿Motivo? me reforzó la nuca con titanio. Era la persona que más me conocía, que más confianza me inspiraba... y me pegué el suelazo. Pensé en la venganza, la fuerza que me ha movido toda la vida... y descubrí que no podía hacerlo, porque... bueno, porque no. Traté de ser consecuente con lo que pasó durante 3 años: la única persona que he amado no podía dañarla como lo hizo ella conmigo.
Trato de arreglar las cosas, de olvidar, pero no puedo. No, no puedo. No. No puedo.
A todo esto pasé por todo: me fracturé la mano masacrando a la pared (esa violencia iba dirigida a ella), estuve DÍAS sin comer, sin ánimos. Luego me logré parar. Y caí nuevamente. Pedía mi tiempo de pensar, de tratar de olvidar y no podía. Un día todo bien, todo amor... y al otro la cagá. Y así, cada día, hasta que, por fin, somos amigos en un 90%...
Segundo rollo: via Facebook (¡te maldigo!) encontré una antigua "amiga" de la media. Conversamos, salimos... besos... y adivinen quien supo y me armó atados. Si, ella, esa misma, la que me puso los cuernos. Y psicopatió a mi "amiga-noamiga-pareja-pseudopolola".
Y ahora si tengo mi tiempo, pues estoy ultrasolterísimo. Lo que haré será ordenar mi cabeza y actuar, con todo pensado. Si me preguntan, con la "gorrera" no hay vuelta atrás. No, lo siento, ya era la weá. Pero, para volver a tener algo con alguien, primero debo sanar bien. Y por eso creé este diario de vida abierto al público las 24 horas del día.
Bienvenidos, hijos de putita.

